Te deseo lo mejor

Han pasado ocho meses desde el primer post en el blog y hemos publicado 65 artículos llenos de magia e inspiración (o al menos es lo que no hemos propuesto 😉

Nos gustaría irnos de vacaciones con un deseo, un gran deseo.

Dejadme que antes os explique una bonita historia, la leyenda de la Mariposa Azul.

Había una vez un viudo que vivía con sus dos hijas curiosas e inteligentes. Las niñas siempre hacían muchas preguntas; alguna de ellas él sabía responder, otras no.

Pretendía ofrecerles la mejor educación, por tanto mandó a las niñas de vacaciones con un sabio que vivía en lo alto de una colina. El sabio siempre respondía a todas las preguntas sin ni siquiera dudar. Impacientes, las niñas decidieron inventar una pregunta que él no sabría responder.

Una de ellas apareció con una linda mariposa azul que usaría para engañar al sabio.

¿Qué vas a hacer? – Preguntó la hermana, a lo cual le respondió:

Voy a esconder la mariposa en mis manos y preguntarle al sabio si está viva o muerta. Si él dijese que está muerta, abriré mis manos y la dejaré volar. Si dice que esta viva la apretaré y la aplastaré. Así, cualquiera que sea su respuesta, ¡será una respuesta equivocada!

Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio, que estaba meditando.

Tengo aquí una mariposa azul. Dígame, sabio ¿está viva o muerta?

Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió:

Depende de ti… Ella está en tus manos.

Así es nuestra vida, nuestro presente y nuestro futuro. Nuestra vida está en nuestras manos y solo nosotros podemos escoger qué hacer con ella.

Ya sé que a menudo la vida es un deporte de riesgo. Pero deseo que saltes, deseo que juegues, deseo que rías, deseo que llores, deseo que te enamores, deseo que te decepciones, deseo que te apasiones, Deseo que no te afecten ni los halagos ni las críticas. Como transmiete el mensaje del siguiente vídeo: Fuiste creado con la intención de hacer algo grande. Y VIVIR es algo muy grande!!

Por eso te deseo lo mejor: Espero que vivas y que merezca la pena.

Está en tus manos desear todo lo que puedes llegar a ser.

Feliz verano y nos vemos en septiembre!


 

 

Lo que se acepta se transforma

Hace una semana escribía sobre la mente del principiante y hace unos meses sobre la escucha profunda. Hoy me apetece hacerlo sobre otra de las actitudes Mindfulness, la Aceptación.

La aceptación significa ausencia de resistencia a lo que la vida nos ofrece. Significa no oponer resistencia a lo que ya es. Que no es lo mismo que renunciar a cambiar las cosas en el futuro, sino reconocer la realidad que ya existe en el presente. Cuando ocurre algo que nos disgusta o rompe nuestros planes reaccionamos oponiendo resistencia (nos enfadamos) porque lo queremos evitar desde la negación o reprimiendo los sentimientos. Y esto provoca dolor.

La evitación puede adquirir muchas formas, desde la simple negación hasta la represión de los sentimientos, que significa no hacernos conscientes del hecho doloroso o incómodo que se nos presenta en el camino. Si no utilizamos la evitación como mecanismo de defensa (a veces es muy difícil, según la situación), surge en nosotros una oposición clara y frontal a la realidad. Dentro de nosotros nace un sentimiento de rechazo, de rabia, de indignación. Se experimenta como una emoción emergente que va creciendo conforme vamos tomando conciencia de lo que ha sucedido o de lo que acabamos de saber.

El origen del rechazo es completamente natural. Cualquier ser vivo intenta evitar lo que le duele y se aproxima a lo que le favorece. El problema surge cuando lo que nos disgusta es inevitable y, por tanto, no queda más remedio que hacerle frente.

La primera consecuencia del rechazo es que añade un dolor innecesario al dolor ya producido y que es inevitable (por tanto necesario).

En la vida hay muchas situaciones que nos hacen experimentar dolor: pérdidas, separaciones, desilusiones, enfermedades, accidentes, muertes de personas queridas, … Si a este sufrimiento le sumamos nuestra resistencia, estamos generando un sufrimiento innecesario, que nos podríamos ahorrar.

La segunda consecuencia de la resistencia es la imposibilidad de encontrar una solución adecuada a la situación desagradable que la provocó. Y es así por dos cosas:

La primera porque nos impide ver con claridad el conjunto de la situación en la que estamos inmersos. La resistencia es, ante todo, un movimiento emocional que nos priva de la calma y la lucidez.

En segundo lugar, la borrasca emocional nos puede impedir ponerlo en práctica. La energía disponible se desperdicia en el conflicto interno, en la resistencia, en lugar de encaminarse en la acción correcta que podría aliviar la situación problemática. Así, la resistencia, no sólo incrementa el sufrimiento, sino que nos dificulta el encuentro y puesta en marcha de la solución del problema.

En cambio, si no oponemos resistencia, surge la aceptación, que significa que permitimos que la realidad sea tal cual es.

Cuando llegamos a la aceptación total, pasamos de la desesperación a la serenidad más absoluta en un plazo de tiempo muy corto. El sufrimiento termina y podemos llegar a sentirnos en sintonía con la vida, en contacto con nuestro verdadero ser. Este proceso, sin embargo, es un proceso gradual y necesita de un cierto tiempo. Pero cuanto antes nos pongamos, antes llegaremos!

Que la aceptación nos acompañe, porque lo que se acepta se transforma 😉

Gemma Segura Virella


 

Mente abierta, mente de principiante

Ojala, en este instante lo siento, fuera alguien que pudiese ver esto como si no tuviese con ello más relación que el verlo: ¡contemplarlo como si fuera el viajero adulto llegado hoy a la superficie de la vida! No haber aprendido, del nacimiento en adelante, a dar sentidos dados a las cosas, poder verlas con la expresión que tienen separadamente de la expresión que les ha sido impuesta. Pessoa, 1987.

Me sirve el maravilloso texto de Pessoa para reflexionar y compartir la importancia, en nuestro crecimiento personal y colectivo, de vivir con mente de principiante. Como dice Shunryu Suzuki en su libro Mente Zen, Mente de Principiante: “En la mente del principiante hay muchas posibilidades, pero en la del experto hay muy pocas.”

Una mente de principiante es aquella que nos evita tener pensamientos acerca de nuestros logros y de nuestros errores, porque es a partir de ese momento cuando podemos comenzar a aprender de verdad. Significa estar presente y experimentarlo todo como si fuera nuevo, como si estuvieras en el mundo por primera vez. De este modo, te das cuenta de lo mucho que hay por descubrir, aunque hayas vivido situaciones parecidas antes. Te das cuenta de que, aunque estés en la misma situación o con la misma persona, muchas veces, lo que experimentas en el ahora es nuevo y único.

Con este mismo enfoque, Saadat A. Khan sugiere que la “mente de principiante encarna las más altas cualidades emocionales, tales como el entusiasmo, la creatividad, y el optimismo. Si el lector reflexiona brevemente sobre los opuestos de estas cualidades, es claro ver que la calidad de vida requiere vivir con la mente del principiante. Con la mente de principiante, no es limitado de una riqueza infinita”.

La Mente del Principiante es una de las actitudes que trabajamos en Mindfulness. Para vivir la riqueza del momento presente se promueve la actitud mental de estar dispuesto a percibir, ver y vivir las cosas, las situaciones y las experiencias como si fueran la primera vez y, al mismo tiempo, mantenerse abierto a nuevas potencialidades.

Cuando meditamos nos ponemos en la situación hipotética de aquel que vería las cosas por primera vez. Procuramos que nuestros recuerdos e impresiones del pasado no nos impidan la visión completa de lo que tenemos ante los ojos y lo observamos con la curiosidad de un investigador,

Se trata de liberarnos de esta impresión que ha sido impuesta, que es el resultado de la experiencia y ha quedado impresa en la memoria. Es la disolución de las influencias del aprendizaje previo sobre la sensación del presente. La conciencia plena nos debe llevar a estar abiertos a la novedad, llenos de curiosidad y de respeto por la realidad que se nos revela.

Una de las mejores habilidades para la mente de principiante es la presencia. En realidad la presencia es básica para casi todo en la vida. Cuando estamos presentes estamos conectados con nosotros mismos y con el resto del mundo y podemos, así, sentirlo todo de forma más consciente e intensa.

El momento presente encierra un verdadero tesoro de plenitud, alegría y paz. No pierdas nunca la mirada de ese niño interior que todos tenemos, ávido de aprender y descubrir cosas de las que antes no nos habíamos dado cuenta.


Ràdio Sabadell

Després de molts anys, des del 2001 fins ara (amb alguna interrupció pel mig), col·laborant amb Ràdio Sabadell, avui he tancat aquesta etapa.

Encara que sembli mentida, tots i cadascun dels moments que he estat en l’estudi i els que era a casa per preparar-ho, han sigut de felicitat, d’alegria, de satisfacció, de col·laboració…

Potser algun dia tornaré als micros, mai sabem què ens depara el futur, però la ràdio és també casa meva i allà sé que sempre trobaré persones que m’estimen i a qui estimo i a qui agraeixo de tot cor tot allò que he après i tot allò que hem compartit. Moltes gràcies a la Rocio, a la Sandra, a la Raquel Petita i molt especialment a la Mireia Sans Escofet.
Per l’Aura Costa l’agraïment és infinit: gràcies per allò que som, per allò que hem sigut i per allò que serem. 

Gràcies també a tots els oients i persones que molt amablement em vau respondre sempre de forma molt positiva quan us vaig demanar venir una estona a la ràdio!

Si no voleu escoltar els contes d’avui, jo us els recomano perquè són tots cinc molt bonics, escolteu el poema del Pablo Neruda al final: “Queda Prohibit”

Abraçades i fins sempre!


 

Autoestima 6.0

Tener una gran autoestima puede provocarte problemas de muy diversa índole y magnitud. Lo normal es que andes por el mundo con la convicción de que tus decisiones son siempre acertadas. Como eso entrará, antes o después, en conflicto con las decisiones de otras personas, tu autoestima te hará creer que son los demás quienes no entienden, no analizan o no enfocan bien los temas. Eso evitará que fomentes tu autocrítica y que no veas tus errores, lo cual sobrealimentara esa autoestima que ira creciendo y creciendo hasta que se convierta en un peso difícil de soportar.

Con demasiada autoestima a tus espaldas, corres grave riesgo de volverte ególatra, egoísta, egocéntrico y diversos egoloquesea más. Verás el mundo a través de unas gafas que no enfocan más que en una dirección, la que concuerda con tus ideas preconcebidas. De esa forma, todo cuadra y vivirás en el mundo de los idiotas que creen saber más que los demás.

A pesar de todo, mejor tener autoestima que no tenerla o que esta tienda a caer en picado en cuanto alguien cuestiona tu manera de ser o de vivir.

Aunque parezca que sea contradictorio – no digo que no lo sea – las personas con una baja autoestima no siempre lo parecen. Algunas se muestran más bien engreídas, agresivas o con esos aires de emperador/emperatriz que todos hemos visto en determinados personajes de nuestro entorno. Suele ser una defensa para evitar que nada ni nadie les haga dudar porque si eso ocurre, si una visión diferente del mundo logra penetrar la coraza, las dudas se desatan y entonces puede pasar una de estas dos cosas:

– que se enroquen y nieguen la realidad.

– que se derrumben y se vuelvan autodestructivas.

En lo primero se parecen a las personas con demasiada autoestima pero la tendencia a la autodestrucción es una característica intrínseca que produce estragos, sobretodo en los más jóvenes y vulnerables. Muchos de los problemas de salud mental que agobian a la sociedad en la que vivimos tienen su origen en esa baja capacidad para valorar lo que hacemos bien y en cambio destacar nuestras equivocaciones – que no siempre lo son –

Deberíamos hacer un esfuerzo para cultivar la gestión de la autoestima desde pequeños. En realidad, eso no es tan difícil, basta con no decir: “muy mal” cuando se comete algún error y tratar de decir “esa no es la mejor solución”.

Y si tenemos que escoger, mejor que sobre que no que falte.

Un auténtico imbécil que sabe de todo es difícil de soportar pero por lo menos vive feliz consigo mismo.


Los puntos de apoyo

Aquello que da sentido a nuestra vida, que nos ofrece estabilidad, son los llamados puntos de apoyo. Familia, hijos, pareja, amigos, profesión, estudios, aficiones, proyectos, sueños… Cuantos más puntos de apoyo, más y mayor estabilidad tenemos.

Los puntos de apoyo contribuyen a la felicidad humana, a la felicidad de cada uno de nosotros. Pero para que esa felicidad sea posible se deben cubrir las tres necesidades psicológicas de la persona. Nada más y nada menos que los requerimientos imprescindibles para asegurar nuestra supervivencia y desarrollo personal.

La primera de ellas es la Seguridad. La confianza en que tenemos control de nuestras emociones y del entorno en el que vivimos. Si cubres la necesidad de seguridad, te sientes seguro y confiado.

La segunda es la Aceptación. Tener la aprobación de quienes nos rodean y amamos y disponer de una buena autoestima. Si satisfaces la necesidad de aceptación de los tuyos te sientes querido y quien se lleva bien consigo mismo tiene una buena autoestima.

La tercera es el Sentido. Significa sentirse pleno existencialmente, sentirse realizado personal y socialmente. Darle sentido a la vida y realizarlo nos hace felices.

Sentirnos seguros, que nos quieran y que la vida tenga sentido es la fórmula para SER felices.