Palabras cortas

Te echo de menos
    Es un sentimiento
Te quiero
    La pasión es atrevida, la soledad es embustera
Me aburro
    El rebuzno de un asno es más fructífero que muchas conversaciones 
La pobreza
    Perdido entre objetos adhesivados
La vida es ahora
    El sueño de atreverse a vivir la vida, es ahora
Socializar
    Los buenos están en su madriguera
Ausencias
    Levántate y Anda
Enemistad
    Siempre hay alguno quiere vivir subido toda la vida a la piola, alejado de la órbita
Amor
    ¿Del bueno?
Manipulación
Suicidio
    Viajando. Conquistando países, hasta agotar todas las fuerzas de tanto viajar
La Pareja
    ¿La tradicional o la que tú te imaginas?
El sexo
    Todo lo que no has conseguido
El móvil
    dependencia
Libertad
    Ser mi propia sierva
Fidelidad
    La que nos debemos a nosotros mismos
Just a Coffee
    Ojalá
Las cárceles imaginarias
    Vivir la vida que otros nos diseñaron
Te echo de menos
    No altera el ritmo; es un sentimiento aprendido
Te quiero
     En el silencio del amor compartido se expresa
Congelador
    No sé cómo
Mentiras
    Una puerta más para construir contenido
Imprescindible
    Un desafío
Mitos
    Amor Inclusivo
Dinero
    Lo justo es lo mejor
La Música
    Un misterio que penetra en mis emociones profundamente
Indefinido
    Mortal de necesidad
Cambios
    Amor
Amor
    Servicios Sociales 
Te echo de menos
    y yo también
Te quiero
    Te quiero
Julia Socorro

Despertar

Hoy, antes de que sonara el despertador y los ojos de ella se abriesen para hacer frente a un nuevo día, él se ha despertado antes.

Estaba desnuda, a su lado, como siempre. La luz entraba por la ventana desde un lado de la cama y resbalaba por su piel, mostrando una perspectiva perfecta de su contorno. No hizo nada, solo mirarla de cerca, muy de cerca.

Pensaba que después de tantos años juntos, aún le seguía pareciendo un milagro amanecer junto a ella. Poder contemplar el espectáculo de su cuerpo y la belleza de su rostro aún dormido.

Se acercó aún más a su cuerpo, en silencio, oliendo muy de cerca cada matiz que desprendían sus rincones. Olores que regresan a su memoria enseguida cuando están separados. Por eso se recrea en ella cada vez que la sorprende dormida. Aprovecha ese instante porque sabe, que habrá otros en los que no estará a su lado.

“Qué suerte”, piensa mientras la mira. Suerte de poder seguir a su lado y de continuar creyendo que es lo mejor que le ha pasado nunca.

“Te amo aún como siempre”, le susurra al oído y ella abre por fin los ojos y sonríe.

Alvaro Alcántara


 

Un nuevo capítulo está escrito

Ya basta con este rollo. Vale.

Me ha costado llegar aqui pero con calma hablo conmigo y decido darme tiempo.

Aunque cada día sea un dia menos, que la experiencia me dé la tranquilidad de reconocer que sé muy poco, y la serenidad para confiar más y tener Fe.

En algún momento decidí que sería veloz y explosiva, resolutiva, tenaz, divertida, curiosa, amable y mil cosas más. Eso fué premiado y apreciado y reforzó la imagen a conservar.

Y como toda decisión puede no ser la mejor, siempre, ni la más adecuada ni lo que se acerca a lo que verdaderamente eres y requieres. Y empieza a doler, y con ello a sufrir.

La búsqueda de uno mismo comienza cuando todo falla sin motivo y te pierdes habiéndote convertido en un fantástico personaje de ficción.

Pues basta, hoy me rindo y me desnudo ante mi misma. Reconociendo que nada soy por que lo Soy todo. Que soy completa tal cual y no necesito ser completada por nada ni nadie. Y que, valientemente, dejar que nada pase hará que todo suceda.

Aunque mi mente y mi ego fantaseen y me transporten a momentos donde un aliento amado respira tras mi espalda o el vuelo desde una cornisa acabe mojado de mar. El recuerdo de quien falta ahogue y la presión del calderín diario estalle de cotidianidad. Ellos también son parte de mí, pero no solo ellos son.

Comienzo a sorprenderlos charlando y queriendo decidir, discutiéndose acaloradamente. Y entre sonrisas les miro y les digo: “shhh.. gracias por estar ahí, pero callad. Ahora quiero calma”.

No quiero ir deprisa, prefiero la suavidad de la brisa, dejar que las cosas sucedan, marcharme de donde no me amen, llorar si me apetece, callar y quedarme quieta, decir “no” sin sentirme culpable y un millón de cosas más.

Ahora y aquí me siento así, mañana Dios dirá.

Patrícia Arner Gusart  


Ahora es el momento oportuno

He aprendido que antes de que la decisión me decida, quiero decidirla a ella. Por eso, me hice estas dos preguntas:
¿Por qué iba a marchitar mis talentos si sólo vivo una vida?
El tiempo es lo mejor que te regalo, y no estoy caminando junto a ti porque te necesito, sino porque te prefiero.
¿Por qué iba a sacrificar mi libertad y esfuerzos a la sombra de la curia que has diseñado?
Mis padres, agricultores de la vida, sembraron: honestidad, amor por la vida y un título académico, no para servirte en tu elogio a construir una vida más torcida, sino para contribuir lo mejor posible a esta época.
Ahora,
puedo tomar fleje de decisiones y lo sé, porque fue la muerte es quien me hizo libre.
Julia Socorro

Buscando el momento mágico

Kairos es una antigua palabra griega que significa el momento adecuado, el momento oportuno. Para mi: el momento mágico. Los griegos tenían dos palabras para referirse al tiempo: Cronos y Kairos.

La primera se refiere al tiempo cronológico o secuencial, la segunda significa el momento indeterminado donde las cosas especiales suceden. Mientras la naturaleza de Cronos es cuantitativa, la de Kairos es cualitativa.

Estar en Kairos es tener la inspiración, es estar con la musa, son esos momentos que sabes, que sientes, que te da la espina que es necesario actuar en algo porque si no el momento se difumina.

Estar en Kairos es estar en el momento preciso en el cual te sientes en sintonía, te sientes alineada para hacer cualquier cosa que quieras. Estar en Kairos es estar en tu máxima plenitud de explorar el ahora y de saber que aquello que puedes hacer está en armonía con lo que está sucediendo.

¿Se pueden crear momentos Kairós? Estar en kairos es estar en una búsqueda permanente de estar en sintonía con lo que esta pasando. Es estar en el aquí y en el ahora, es vivir en conciencia constante, es sentirse merecedora de lo mejor y adueñarse del destino.

Lo que yo hago para tener mas momentos Kairos es tener momentos de silencio, de escucha interior, de consciencia constante. Es soltar esa rara costumbre que hemos adquirido de vivir bajo presión, para responder a obligaciones que generamos a su vez,  para sentirnos ocupados y crear resultados. Hace tiempo me descubría a menudo llenando el día de obligaciones, de cosas poco importantes que me mantenían muy ocupada. Hasta que logré darme cuenta que la vida no se mide en tiempo sino en momentos. Que la vida no se cuenta por la cantidad de cosas que hago, sino por su calidad y por la ruptura que hago de esa continuidad.

El tiempo en Chronos es lineal, es el transcurso del tiempo sin más, que se va consumiendo, es cuando estamos conectados con la velocidad.

Nos movemos en Chronos cuando vivir es un medio, no una finalidad. Nos ponemos en Chronos cuando estamos en una reunión aburrida y la cabeza vuela hacia otro lugar. Vivimos en Chronos cuando hacemos el mismo trayecto en coche, casi por inercia, sin reparar en el recorrido, ni en el paisaje.

El tiempo Kairós, evidentemente, es lo contrario. Vivimos en Kairós cuando hacemos algo atentamente, poniendo los cinco sentidos en ello. Cuando el tiempo es la finalidad. Vivimos en Kairós cuando viajamos y disfrutamos del viaje en sí, admirando todo el paisaje.

¿Es posible vivir siempre en Kairós? Después de leer, hace unos años, Elogio de la lentitud de Carl Honoré, experimenté que es posible cambiar el modo de vivir la vida, recuperando así el control sobre el tiempo (Kairós), y que no sea el tiempo quien me controla a mi (Chronos).

Desde entonces, si bien algunas veces me pongo en modo autómata y funciono en Chronos, intento ser consciente de ello y cambiar a Kairós para participar en él y perder así la noción del tiempo: el tiempo sin tiempo.

Hace algunos años, escribiendo un cuento que compartí en uno de mis cambios de proyecto empresarial, hablaba de “el Padre Tiempo” (el Pare Temps en català, que em sembla molt més bonic). Ese es el responsable de equilibrar nuestras vidas participando en ella, siendo consciencia en todo momento.

¿Cómo? De momento solo tengo un camino: estar involucrada completamente en aquello que hago, sin divagar en el pasado o el futuro. Experimentando y agradeciendo ese preciso momento. 

Y tu ¿cómo haces para vivir en Kairós? 

Ya me contarás!

Gemma Segura Virella


Disculpe mi existencia

Hablo de ti y de vosotros, de los que me enterraron en el olvido cuando supieron que algo en mi estaba roto. A todos aquellos que pensaron que mi momento de esplendor pasó y que jamás recuperaré el aliento. A cuantos creyeron que todo se había acabado con el paso del tiempo, y con ese lento arrepentimiento que nace con nosotros en cuanto levantamos la cara del suelo. 

Siento decepcionar a todo aquel que, cuando me mira, cree ver el miedo al fracaso impreso en mis ojos o en mi pensamiento. El fracaso, siento decirlo gritando, ya no me impresiona, no me asusta, no me intimida, no es nada. 

Lamento profundamente seguir caminando a pesar de los tropiezos, de las caídas, de las heridas y los remiendos. Lamento el impulso que surgió con el nacimiento y acabará con la muerte. No es fuerza, ni locura, ni vanidad, solo es movimiento.

Imploro perdón por mi vida y por aferrarme a ella con todo lo que tengo. No soy quien para juzgar a los demás y no aceptó ser juzgado. No soy quien para olvidar, ni me importa ser olvidado. No perdono los desprecios ni espero ser perdonado. 

Comprendo la decepción de los que esperan que me disuelva en la pena, en el odio, en la compasión más oscura o en la duda más cruda. Lo entiendo, pero no desaparezco cuando me ignoran, no aprendo cuando me golpean, ni sonrío cuando me escupen. No soy como el viento, no voy ni vengo, solo permanezco.

Sigo aquí, de pie, de rodillas o cayendo. 

Sigo aquí, disculpad mi existencia

Víctor Panicello