En principio

He tardado en escribir lo que he necesitado para aterrizar en mi nueva vida.

El año 2018 fue una maravilla por que encontré a quien buscaba. Lo pedí a principios de año y en verano renové los votos. Solicité que llegara aquella persona capaz de complementarme, que no completarme. De amarme y amarse, cuidarme y cuidarse, acompañarme y acompañarse. Y llegó. Vaya que si llegó y de forma completamente inesperada. Hoy me siento muy feliz, serena y sigo sin estar enamorada.

Fue justo en diciembre que experimenté el gozo de amarme por encima de todo, de mis temores, pasiones y de mi misma. Me reconocí completa, aún con mis vulnerabilidades y fragilidades. Decidí comprometerme como jamás antes había hecho con nadie. Me comprometí conmigo para amarme, cuidarme, respetarme, reconocerme, darme amor y todo lo que merezco y me había estado quitando o reprimiendo.

Es curioso porque uno no es consciente de que lo está haciendo hasta que sucede. La suerte es que ya no hay marcha atrás.

Recuerdo las palabras sabias de uno de mis grandes maestros rezando que la mirada tiene capas, y aunque estas parecen invisibles toman forma y textura cuando se traspasan.

No tengo la capacidad para explicarlo mejor, es algo que sencillamente sucede.

Te das cuenta del tránsito de esta experiencia humana y de su belleza mientras la andas. Te responsabilizas únicamente de ti para así poder acompañar, cuidar, amar y reconocer a los tuyos desde ese prisma.
Cada día le doy gracias a la vida por uno nuevo despertar en el que pueda seguir adelante, avanzando y amando (Me).

Patrícia Arner Gusart

El secreto sobre el amor que nadie te había desvelado

¿Alguna vez te has preguntado porqué surge el amor entre los seres humanos? ¿Por qué nos enamoramos de determinadas personas? ¿Qué criterios han de darse para que dediques tu corazón, tu vida, tu alma a una mujer o un hombre en concreto? ¿Por qué hay parejas que duran toda la vida y otras solamente unos días o unos meses?

Hay múltiples teorías, dependiendo de cada persona.

Algunos piensan que es una cuestión de química; nuestro instinto reproductivo despliega sus antenas y se enfoca en aquella persona que reúna las condiciones necesarias para continuar perpetuando nuestra especie… Un poco frío ¿no crees? 

Otra teoría dice que se trata de una cuestión genética; nos alineamos con otros que tengan una secuencia de ADN similar a la nuestra. De este modo estaríamos buscando tener relaciones más duraderas…No sé, tampoco me convence y casi que me niego a pensar que pueda ser real.

¿Dónde está entonces la clave del amor verdadero? Me refiero a ese momento en que te encuentras con alguien y sin saber por qué te quema el corazón ¿te suena esto? Ese momento en el que te invade una sensación como de vacío en el estómago, mezclado con atontamiento general que te deja en modo OFF. A partir de ahí no ves otra cosa que la imagen de esa persona en tu cabeza y te preguntas ¿dónde has estado todo este tiempo?

Pues ¿sabes qué? Te contaré un secreto: ES MAGIA. Así, sin más. Pero magia de la buena.

Cuando digo (escribo) magia, no me refiero a ilusiones ópticas ni a engaños de la mente, sino a magia en plan ¡abracadabra pata de cabra!Magia como la que sale de la varita mágica de las hadas madrinas y de las pócimas secretas de las brujas: la magia de verdad. 

Son cosas inexplicables y además tampoco necesitan explicación. En la vida hay cosas que es mejor que no tengan explicación.Es como Los Reyes Magos: existen y punto. Ocurre que hay niños que creen en Los Reyes Magos y les traen casi todo lo que piden, pero que cuando crecen, por alguna extraña razón que no acierto a comprender, dejan de creer en ellos y entonces ya no es lo mismo. Empiezan a llegar a tu árbol de Navidad calcetines, corbatas y otras cosas poco divertidas.

Pues en esto del amor ocurre algo parecido. Te lo tienes que creer.Tienes que creer en el amor como algo mágico, que aparece de la nada, cuando menos te lo esperas, como Mary Poppins. Surge y entonces cuando lo ves, dices ¡Guaaaaaaaaaaaauuuuu! 

También es importante creer en el amor del día a día. Se encuentra dentro de las parejas, pero tienes que llamarlo un poquito todos los días. Para esto tienes que practicar lo que los magos llamamos magia de cerca.

Hay trucos para que esta magia de cerca funcione. Pero insisto, no tienen explicación, solo funcionan si te los crees ¿Quieres que te cuente un truco de magia de cerca para el amor del día a día? Ven, acércate, te voy a desvelar uno de los trucos, pero no se lo digas a nadie ¿vale? Por la mañana, cuando te levantes, tienes que abrazar a tu pareja y esperar unos segundos. En ese momento los corazones acompasan sus latidos. Es como el bluetooth del amor Entonces vuelve a surgir el amor para todo el día. Lo puedes practicar cada mañana, funciona siempre ¿a que mola?

Y no hay nada más. Es así de sencillo: si crees lo tendrás, si no crees nunca aparecerá o lo que es peor, lo perderás. Así que ya sabes, a practicar la magia de cerca.

Palabra de mago. 

Álvaro Alcántara