Atrévete a vivir sin mi

La pelota gira y corre cuando la pendiente es hacia abajo. Ya ha aprendido a buscarla e impulsarla hacia mi.
La luz azul del cielo es tan inmensa, el contraste del agua fría del Atlántico con este amarillo de la arena donde tanto calor hace, lo recibe como algo natural. Crece, juega y vive.
Está aprendiendo a montar a caballo. Aprende a rugirle a la vida. A ser fuerte. Seguro de si mismo. A mantener el equilibrio en la adversidad. A dominar la situación.
¡Ja! En la bicicleta ya da vueltas y vueltas horas y horas.
Han pasado los años. Sigue aprendido. Ahora aprende a agarrarse a la vida, dejándome ir. Sin que caiga en la tristeza profunda de la sociedad aprendida. Este es el mayor reto espiritual.
¡Atrévete a vivir sin mamá! Abre las ventanas, sacude el polvo. Sal a bailar y ruge fuerte.
Alguien te espera. Alguien que te ama de verdad. Mira lo que tienes, no lo que se va. Confía y realza tu esencia. ¡Vive!
Aunque no te lo creas me he pasado gran parte del tiempo enseñándote a ser tú, a vivir en ti. El viaje de mamá tenía fecha. Ahora ayúdame a transformarme en una energía nueva sin la carga del apego. Nuestro cordón umbilical invisible es para siempre.
Dame permiso para desconectar. No tengas miedo. ¡Atrévete con todo lo aprendido a vivir sin mí»
Disfruta del viaje.
Julia Socorro

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.