Colores

Hoy, quizá lo mejor sea dejar que me hablen tus colores,

como tu azul, el color del agua de aquellos días íntimos

donde escapábamos unas horas para lograr parar nuestro loco mundo

y traer de nuevo a nosotros el vestigio de días donde todo comenzaba

Ocres que traen recuerdos de otoños, de días de adorarte frente al fuego

de música de fondo y olor a humo, de recetas ancestrales, de ambiente de paz,

de vino que te transporta a ese espacio donde te reencuentras con el alma,

ese espacio efímero en que por un instante vives el instante, cálido y amable

Amarillos que recuerdan tu pelo, siempre suave, donde hundir mis dedos,

donde atraer tu cara hacia la mía y acercarte un beso, largo, atento,

que me hace recordar la importancia de lo importante, la esencia de estar vivos,

porque no hay nada más vivo que un beso espontáneo y valiente.

Negros y grises, colores de otra época, de ambientes góticos y noches inolvidables

donde se detenía el tiempo y nada ni nadie nos detenía a nosotros

y donde elegíamos lanzando una moneda al aire para que el azar trazase nuestro destino,

aceptando ese destino como parte de nuestro juego

Llamo a voces al color blanco para que lo tape todo y nos deje una hoja,

un papel por escribir, un hogar para miles de palabras que habrán de salir,

poco a poco, caprichosas, llenando de sentido renglones del alma,

gritando frases que resuenan en las esquinas de los corazones…

Álvaro Alcántara


 

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