¿Dónde estabas?

Me pregunto donde estabas cuando la luz no existía

cuando la penumbra se aferraba a mi alma con grilletes imposibles,

en ese entonces en el que el rumbo está allí donde habita el azar

en un espacio gélido, gris, áspero, disonante….

Quizá desde allí comencé un viaje de búsqueda aún sin saberlo

hacia un lugar indeterminado, desde el fondo del alma

donde los sentimientos duermen escondidos entre la maleza

donde la luz no llega salvo unos pocos minutos al día.

El viaje comenzó frente al espejo, en un encuentro con un desconocido

al que comencé a hacer preguntas, como jarros de agua arrojados a la cara.

La verdad a veces duele, pero es en ese momento cuando es más necesaria

y a mi la verdad me arrancó el corazón por unos instantes, devolviéndomelo limpio.

Solo entonces, cuando me descubrí te descubrí a ti también

me sacaste del agua agarrándome de la mano y llevándome a la superficie

hacia la luz del sol, donde la brisa del mar te acaricia y el calor calienta la piel,

donde duermes en la orilla y dejas que las olas te arropen.

Allí me quedé y allí habito. Espero quedarme por mucho tiempo contigo

paseando por la playa, mirando al horizonte, disfrutando del silencio

escuchando los pájaros marinos, hundiendo los pies en la arena,

entrando en el agua poco a poco….donde el tiempo se detiene.

Álvaro Alcántara.

Fotografía: Miquel Gasull.


 

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