El amor mínimo exigible

Si alguien te pide compartir su vida contigo y aceptas que sea de manera incondicional. No esperes nada, que todo fluya. Pero mira que sea capaz de ofrecerte el “mínimo exigible”. Esas cosas que, por debajo de ellas, se convierten para ti en un amor a medias. Un amor a medias…¿qué triste, no crees?

Quizá es algo pretencioso, demasiado exigente, pero es que sólo tenemos una vida ¿no vamos a pedirle a la vida aquello que nos hace felices? Si no te conformas con medio traje, una comida que esté medio buena, un cuadro medio bien pintado o una casa que te guste solo un poco, ¿por qué le vas a pedir menos al amor? Busca un amor que te llene de verdad, una persona que te quiera como a ti te gusta. ¿Es mucho pedir?

Decía Silvio Rodríguez que “los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan allí”. Y es verdad. Amiga, amigo, si te la juegas que sea con una buena mano de cartas. Si vas a saltar que sepas dónde está el fondo.

Son decisiones que marcan nuestras vidas. No pasa nada por decir las cosas que nos gustan, que queremos y buscamos para ser felices. Igual que decimos las que no nos gustan. Haz tu carta de “amor mínimo exigible” para aquel o aquella que se acerque a tu vida. Algo parecido a esto, con tu mínimo exigible:

Me encantaría que entrases en mi vida aceptando como soy. Tengo muchos defectos y no los voy a cambiar. Acepte y aprenda a convivir con ellos desde el primer día.

Sólo quiéreme cada día y dímelo, aunque sea una vez, pero sincera.

No me juzgues, no intentes cambiarme, las personas no cambiamos. Es más fácil comprender al otro y tratar de ayudarle.

Me gusta sentirme una persona amada. Los gestos son muy importantes, como también lo es la ausencia de ellos.

Te pediré que me dejes dormir en tu pecho de vez en cuando. Así charlaré un rato con tu corazón, en una conversación íntima y sin más testigos.

Hacer el amor mirándose a los ojos se convierte en un momento donde se responden muchas preguntas sin decir una sola palabra.

No voy a permitir ni una sola humillación, ni un gesto de fuerza, ni un insulto, ni una amenaza. Si alguna vez piensas en hacerlo no pasa nada. Sal por la puerta igual que entraste y busca otro amor que sea un amor a medias. Yo busco el amor a tiempo completo.

Si alguna vez me ves triste, distante y sin ganas de hablar no preguntes qué me pasa. Regálame un abrazo largo, donde pueda arrojar el miedo y donde encuentre comprensión por unos minutos.

Cuando alguien mira tu cuerpo como si fuese la primera vez, está recitando un poema desde el silencio.

¿Dónde te gustaría que estuviésemos dentro de 20 años? Es importante vivir sabiendo que se comparten proyectos comunes.

A veces es importarte hacer sentir único al otro. Es la forma de construir el amor cada día.

A cambio de todo esto, me comprometo a hacer lo mismo con tu mínimo exigible.

Y ya sé que no hay que exigir nada al otro, que hay que aceptar, que hay que dar amor sin esperar nada a cambio…todo eso lo sé. Pero un ejercicio así nos desnuda ante el otro. Estás diciendo: estos mis sueños ¿puedes cumplirlos?

¿Cuál es tu mínimo exigible?

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *