Menudo veranito potente

Diario de una exploradora emocional: capítulo 11

¿Vacaciones? Técnicamente si, emocionalmente no.

Esto del desarrollo personal y la elevación de la conciencia está muy bien. Amplías perspectiva sobre ti mismo y facilita las relaciones pero, francamente, es tarea ardua y dura de cojo…

Alguien me decía el otro día que le resultaba confortable y una maravilla hablar con alguien como yo que le transmitía calma y paz. Cuando terminó su argumentación le dije que soy hiperactiva y quemó mis excesos de energía con el deporte pero que sobretodo la meditación y el kundalini yoga eran quienes me habían “salvado”. ¡Quedó sorprendida!

Os contaré que llevo hoy exactamente 102 días seguidos practicando una meditación, la Shabd Kriya, cuyos efectos dice Yogui Bhajan ser los siguientes: “Efecto estimulador del crecimiento y la personalidad. Da Brillo y el brillo da paciencia, que es la primera condición del Amor real. En el Amor, otorgas sin fijarte en todos los errores del otro, así como el sol otorga luz y calidez a las personas“.

Vamos, trabajando la paciencia y la compasión a tope.

Pero no sólo con estar 32 minutos con un patrón respiratorio concreto y un mantra se obtienen estos beneficios, no. Ésto no es ir a un súper y comprar una manzana todos los días, la manzana hay que comérsela. Y resulta que, milagrosamente, todos los astros se alinean para que trabajes la paciencia y la compasión en tu día a día y ….. que fácil era pensar sólo en los 32 minutos invertidos.

Aparecen situaciones que jamás antes hubieras imaginado y otras que ya ocurrían y tu perspectiva y reacción era otra. Situaciones que te remueven de tal manera que entras en catarsis constante. Experiencias que ayudan a transformarte, previa sensación que te estás volviendo loca.

Y todo esto amenizando tu vida cotidiana, combinando los vaivenes de tus emociones con los hijos, los dramas familiares y de pareja, el trabajo y con mis hormonas. Si señor, santas y estupendas hormonas y la variación de los 11 puntos lunares de las mujeres. Lidia tu con los dos  días y medio en los que, sabiendo que en realidad nada ha cambiado, todo parece un desastre y te caes fatal tú misma. Días en que las heridas profundas afloran y sólo sirve acallar la mente viendo Juego de Tronos o Vikings ¡Viva Ragnar Lodbrok y Ladgerda, gracias por tanto!

Por suerte para mí, este camino no lo estoy haciendo sola. Tengo a una hermana de Alma conmigo que me ha acompañado en esta locura diaria. Me ha sostenido y ha sido la voz de mi conciencia en no pocas ocasiones. Y lo que comenzó siendo una cuarentena para eliminar un mal hábito, va camino de conseguir que el hábito sea quien yo soy. Ella fue la primera en decirme que, “al que quiera apuntarse al carro de meditar diariamente, hay que avisarle de la dureza y el compromiso personal que eso supone, que no es un paseo por la playa. Aquí se llora, y mucho…”.

Y, aún así, muy feliz de caminar este camino. Dejando el verano atrás (casi) y esperando el fresco y húmedo otoño.

Patrícia Arner Gusart


4 comentarios
    • Patrícia
      Patrícia Dice:

      Si! Es un reto Júlia, por que requiere del firm compromiso personal hacia la exploración de ti mismo, la aceptación de lo que encuentras y la observación de tu propia vida como algo que Es, para cambiar el viejo modelo… implica sacrificio y da la felicidad, sin duda!

      Responder

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