Pasiones inquebrantables

Mi amigo acaba de cumplir 50 tacos. Practica remo en el equipo del Retiro de Madrid desde hace 25 años. Cada martes y jueves, después de una larga jornada de trabajo, coge los remos y entrena 4 horas. Podría entrenar en el equipo de veteranos, pero dice que no es lo mismo, que los chavales tiran de el y le hacen seguir superándose. Ayer me lo encontré cuando subía casi arrastrándose hacia su casa después de uno de los duros “entrenos” (el “finde” toca regata) donde se había vuelto a dejar la piel. Venía extasiado. Según caminábamos hacia casa charlando, nos encontramos con su chica que salía a su encuentro porque mi amigo llegaba un poco más tarde de la cuenta. Se paró delante nuestro, me saludó a mi, le miró a el con cara entre enfadada y preocupada propinándole un saludo un poco refunfuñón. Cuando echamos a caminar los tres, ella le preguntó “Cariño ¿no podías entrenar un poquito menos y dedicarle algo más de tiempo a tu chica?”. La verdad es que se hizo un cierto silencio de esos que congelan el ambiente, pero enseguida el la miró, puso cierta cara de resignación, pensó su respuesta y tras un suspiro respondió “no puedo, lo siento, esto es lo mío, es lo que más me gusta en el mundo y no puedo renunciar a ello porque hacerlo sería como arrancarme parte de mí..”. Ella sabía que no podía hacer nada, pero qué diablos, había que intentarlo.

La anécdota con esta pareja de amigos me dejó pensativo y me trasladó a una escena de la película “El secreto de sus ojos” que no olvidaré nunca. En la película, Benjamín, jubilado de un juzgado de lo penal, escribe una novela sobre un hecho real que el mismo investigó durante años con muchas dificultades. En la escena a la que me refiero, el personaje de Sandoval, compañero del juzgado le cuenta a Benjamín (Ricardo Darín) como ha descubierto algo entre los textos de las cartas del asesino que puede ser de gran relevancia para el caso. En la conversación hay un momento clave en que Sandoval comenta: “Mira Benjamin…, este tipo puede cambiar de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios…pero hay una cosa que no puede cambiar jamás, Benjamín. No puede cambiar… de PASIÓN”. La pasión del asesino le delató y gracias a eso Benjamín resolvió el caso. La película es maravillosa:

Las pasiones nos acompañan en la vida. Según Rousseau, son buenas mientras somos dueños de ellas y son malas cuando nos esclavizan. A mi me gusta la definición del psicólogo francés Theodore-Armand Ribot:

“La pasión es una emoción crónica”

En torno a este asunto, dice mi amiga Gemma Segura, que “el éxito es la suma de aquello que se te da bien, aquello en lo que te sientes bien y aquello que ayuda a sentirse bien a otras personas”. Cuando se dan esas 3 premisas entra en juego la pasión por lo que haces, algunos lo llaman vocación.

Los que no nacemos con una vocación clara desde el principio nos dejamos llevar por aquello que más nos gusta y que nos guía poco a poco hasta dar con las “micropasiones” que conforman nuestras vidas personales y laborales. La mayoría de las personas nacemos de esta manera, sin una vocación clara. Es admirable cuando esos médicos, pintores, escritores, curas o cualquiera que sea su profesión, cuentan como desde pequeños tuvieron clara su vocación, como un torrente de agua que les llevara hacia un único destino. ¿Es así realmente y en todos los casos una pasión de nacimiento?¿o es la suma de la que hablaba mi amiga (las 3 premisas de Gemma) junto con otros factores como la familia, el entorno, la situación socioeconómica, etc., lo que catapulta las pasiones de estas personas y del resto?

A veces la vocación o pasión por algo está ahí, latente, dormida, pero no das con ella hasta beber de varias fuentes que te han hecho no solo descubrir aquello con lo que no te sientes cómodo o a gusto, sino también hallar tus auténticas capacidades, por eso creo que es tan importante estimular a los niños con diferentes actividades, para que ya desde pequeños puedan ir cincelando el tronco de sus vidas hasta encontrar la talla que se halla en el interior.

Os contaré un secreto: esta tarde volviendo de un paseo, cuando subíamos mis dos hijos y yo en el ascensor hasta nuestra casa, al cerrarse la puerta en el bajo, el pequeño (8 años) me ha lanzado una pregunta a bocajarro de esas que te dejan ojiplático: “papa, ¿qué es el sentido de la vida?”…llegamos al cuarto piso y aún estaba yo mirándole a los ojos como incrédulo masticando la pregunta. “¿Dónde has oído esa frase?” le he preguntado, “en un capítulo de Gumball” me contesta. Gumball es nuestra serie favorita de dibujos animados.

Lo cierto es que me ha costado encontrar una respuesta que darle porque ni yo mismo tengo claro cual es el sentido de la vida, pero he encontrado una explicación que me ha parecido razonable: “busca siempre aquello que te hace feliz, tu pasión, sea lo que sea y lucha por conseguir que forme parte de tu vida. Cuando lo logres, entonces habrás encontrado el sentido de tu vida”.

Bueno, no se si la explicación le habrá dejado satisfecho, pero al menos espero haberle hecho pensar por un instante y quien sabe si gracias a esa búsqueda que yo le proponía, encuentre su pasión, o si serán las pasiones las que le hagan encontrar la felicidad. De un modo u otro ojalá sean felices porque lo cierto es que desde que nacen, ellos se convierten en tus pasiones crónicas.

¿Cual es tu pasión?

Alvaro Alcántara


 

12 comentarios
  1. Gemma Segura
    Gemma Segura Dice:

    Excelente post querido amigo!
    Me encanta la frase “la pasión es una enfermedad crónica”… como un virus benigno que nunca deja de correr por el cuerpo y el alma! Que bueno que así sea.
    La pasión: esa emoción intensa que engloba el entusiasmo por aquello que amamos! Para mi, el poder y la pasión siempre deben ir juntas, es la pasión la que te otorga poder y es el poder el que manifiesta la pasión….
    Seguiremos con ellas! 🙂
    Abrazos

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  2. Sonia
    Sonia Dice:

    Yo, que vengo de ciencias mixtas, estudié muchas mates y siempre me imagino a las personas como conjuntos. Los conjuntos interaccionan con otros logrando una intersección de conjuntos, en la que ambas personas comparten algo pero respetan y conservan su individualidad.
    La unión de conjuntos es mala, porque se mezclan intereses de las personas y pierdes la conciencia de quién eres, si tú o el otro con el que te unes.
    Y según vamos interactuando con personas nos enriquecemos, crecemos, aprendemos, sumamos (si te resta alguien, mala cosa).
    Por eso me parece importante mantener nuestras pasiones intactas y respetar las de los demás.
    Yo tengo varias y no quiero renunciar a ninguna porque mi felicidad se asienta sobre ellas.

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    • Alvaro Alcántara
      Alvaro Alcántara Dice:

      Por lo que he entendido eres más partidaria de los conjuntos disjuntos, no? 🙂
      Lo de las pasiones intactas yo creo que va intrinseco en la propia definición del término en cuanto que son amores crónicos hacia alguien o algo.
      Gracias por tu aporte! Un abrazo

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  3. Nuria Sanchez Howe
    Nuria Sanchez Howe Dice:

    Buenas tardes a tod@s,

    🔝 post amigo, en que encrucijadas te mete tu hijo y que buena respuesta le proporcionaste.

    La pasión en algo es la gasolina que hace que funcione nuestro motor interno, aunque podemos sobrerevolucionarlo si somos demasiado intensos. Por lo que, creo que cada ser humano necesita en diferente medida tiempo en pareja para ser feliz ☺.

    También es cierto que, me tildan de romanticismo negativo pero hay personas que no lo necesitamos en nuestra vida para ser felices al tener otras necesidades. Un 10 por la respuesta de tu amigo y ella tiene que quererlo como es.

    Saludos y feliz tarde a tod@s,

    Nuria Sánchez Howe

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  4. Alvaro Alcántara
    Alvaro Alcántara Dice:

    Bueno, yo no quería relacionar estrictamente pasión con pareja por ser quizá la única pasión que termina por atenuarse en mayor o menor medida. Esto es curioso, porque por lo general las pasiones humanas suelen ser crónicas, pero en este caso la pasión de pareja comienza siendo el motor inicial pero luego es una pieza más del puzle de las relaciones de pareja. Por tanto, el hecho de necesitar más o menos tiempo el hecho de estar o tener pareja – bajo mi punto de vista – no tiene mucho ver con la pasión. Yo voy a un concepto mucho más profundo y duradero…no se si me explico

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  5. Blythe
    Blythe Dice:

    Un poco tarde… pero aquí estoy!!

    Gracias por compartir esa película maravillosa de Darín, la ví el otro día y la sumo a mi lista de encantada.
    Sigo encantada con tus anécdotas y experiencia, y me recuerdas a mi padre un poco, por tu respuesta a tu pequeño… así que vas bien!! jeje

    No concibo mi vida sin pasión… sin emocionarme con cada cosa que hago… sentirla… y no seré la persona más estable económicamente del mundo, pero te garantizo que soy inmensamente feliz por ser como soy y tener lo que tengo… pasión por los cuatro costados!!

    Espero entusiasmada tu próximo post… de que tratará? hummmm…

    Un abrazo compañero!!

    Bly.

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