Solo tú sabes la respuesta

La calidad de nuestra vida la determina la calidad de nuestro pensamiento y la calidad de nuestro pensamiento la determina la calidad de nuestras preguntas. Ellas son la fuerza que impulsa el pensamiento y sin las preguntas, no tenemos sobre qué pensar.

Sin las preguntas esenciales, muchas veces no logramos enfocar nuestro pensar en lo significativo y sustancial. Pero cuando hacemos preguntas esenciales, tratamos con lo que es necesario, relevante e indispensable reconocemos lo que está en la esencia y es entonces, y solo entonces, cuando estamos preparados para aprender y para encontrar nuestro camino.

Hoy me permito el atrevimiento de proponeros un ejercicio vital. ¿Te has planteado alguna de las siguientes preguntas en algún momento de tu vida? Ninguna de ellas tiene respuestas únicas ni soluciones correctas. Pero hacerse la pregunta adecuada es a menudo la mejor respuesta.

Te dejo con ellas y, si te apetece, las compartimos y comentamos!

  • ¿Qué edad tendrías si no supieras cuántos años tienes?
  • ¿Consideras que es mejor un fracaso o un no lo he intentado?
  • Si la vida es tan corta ¿por qué haces tantas cosas que no te gustan y porque te gustan tantas cosas que no haces?
  • Cuando todo está dicho y hecho ¿habrás dicho más de lo que habrás hecho?
  • ¿Qué es lo que más te gustaría cambiar en el mundo?
  • Si la felicidad se equiparara al dinero ¿qué tipo de trabajo te haría rico?
  • ¿Estás realmente haciendo lo que deseas, o simplemente te conformas con lo que haces?
  • Si el promedio de vida fuera 40 años, vivirías de forma diferente?
  • ¿En qué medida has decido el curso de tu vida?
  • ¿Estás preocupado por hacer las cosas bien o por hacer las cosas que tu consideras correctas?
  • Estás desayunando con tres personas que admiras y respetas. Las tres empiezan a hablar mal de un buen amigo tuyo, sin que ellos sepan que lo es. La crítica es desagradable ¿qué haces?
  • Si tuvieras que dar un único consejo a un recién nacido ¿cuál sería?
  • ¿Infringirías la ley para salvar a alguien que amas?
  • ¿Qué sabes hacer de forma diferente a lo que hacen otros?
  • ¿Las cosas que te hacen feliz, hacen feliz a otros?
  • ¿Qué es aquello que no hecho que realmente deseas? ¿Qué te detiene?
  • ¿Estás apegado a alguna cosa que deberías dejar ir?
  • ¿Si tuvieras que ir a vivir a otro país, cuál sería y por qué?
  • ¿Eres el tipo de amigo que desearías tener como amigo?
  • ¿De qué estás muy agradecido?
  • ¿Es posible saber qué es bueno y que es malo?
  • Si ahora mismo ganaras un millón de euros ¿dejarías tu trabajo?
  • Si supieras que cada persona que conoces morirá mañana ¿a quiénes querrías ver hoy?
  • ¿Estás tomando decisiones en este momento de tu vida? ¿Las estás tomando por ti mismo o dejas que las tomen otros?
  • Te dicen que te quedan 12 meses de vida ¿qué harías?

“No se le puede enseñar nada a un hombre. Sólo se le puede ayudar a encontrar la respuesta dentro de sí mismo”.

Gemma Segura Virella


 

9 comentarios
  1. María Elena Castri
    María Elena Castri Dice:

    Si respecto a la pregunta sobre considerar mejor el fracaso que un no haberlo intentado, definitivamente elijo el fracaso. Duele mucho, fracasar duele. Las ilusiones se derrumban y la grandeza que antes nos ilusionaba, ahora se vuelve en nuestra contra. Duele, pero ese dolor es el mejor lugar para aprender y darnos cuenta de aquello que necesitamos sanar, apapachar, curar. Si no lo hubiésemos intentado quizá no dolería pero tampoco sabríamos nada de cómo sanar nuestras heridas. Paradójicamente la experiencia de fracasar nos da la oportunidad de sanar, hay que aprovecharla.

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    • Gemma Segura Virella
      Gemma Segura Virella Dice:

      M. Helena, que bonita la palabra “apapachar”, contiene luz, calor, amor y está llena de ternura. Me encanta.
      Ahora ya no vivo nada como un fracaso. Cuando algo no da el resultado esperado o no sala como deseaba siento que no es el momento adecuado o simplemente había puesto una expectativas imposibles, porque mi ego, mi miedo o mi falta de humildad estaban conmigo en ese momento. Ahora sé que lo más grande es ponerle ilusión a todo, pero no vivir de ilusiones.
      Ahora sé que nunca fracasas. Ahora sé, que cuando algo forma parte de tu camino de verdad, siempre llega y algunas veces no encuentras lo que buscas, pero encuentras lo que necesitas.
      Nunca fracasas si sientes y vives cada momento desde el convencimiento que aquello sucedido es lo mejor que podía pasar, aunque en ese momento no lo comprendas.
      Abrazos!!!

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